Vivir en zona sísmica

Los sismos no van a parar. Son fenómenos naturales. Han sucedido desde que la tierra es tierra y seguirán sucediendo hasta que la tierra deje de ser (si eso es posible).

Vivimos en zona sísmica.

Nadie puede predecir (hasta ahora) el día o la hora en que se producirá un sismo.

Los sismos tienen puntos positivos, negativos e interesantes. Desde la liberación de energía acumulada, conciencia de edificar en una u otra zona, evidenciar la corrupción en las construcciones que no cumplen los requerimientos mínimos reglamentarios, la prevención por medio de simulacros, las estadísticas utilizando la distribución de Poisson, los tipos de sismos, las medidas y planes de acción antes, durante y después de ocurrido un sismo, la unión de la familia, los amigos, vecinos, conocidos o desconocidos, hasta ver el morbo y la generación de histerias colectivas, el conocer la solidaridad, las desgracias, la ayuda y el apoyo de los salvavidas, el pedir que el destino de recursos públicos sea para las personas y no para partidos políticos, la difusión de información falsa y verdadera, la creación de memes y su rechazo, la suspensión de clases o trabajo (con sus justificaciones y acciones al respecto), las expresiones que se leen donde algunos piensan que es un castigo de Dios, otros diciendo que es “principio de dolores”, o quienes reflexionan, reinician su chip y se ponen a cuentas..

Lo único que sabemos con certeza es que los sismos no van a parar y vivimos en zona sísmica. La prevención, y el plan de acción en casos de sismos debería ser nuestro pan diario.